Los alumnos y alumnas de 6º de Primaria han realizado una salida cultural al Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, una de las obras más emblemáticas del reinado de Felipe II y un lugar lleno de historia, arte y leyendas que les ha fascinado.
Durante la visita, descubrieron curiosidades sorprendentes. Una de ellas es que el origen del monasterio se remonta al deseo del rey Carlos I de España y V de Alemania, quien pidió a su hijo ser enterrado en un lugar donde nunca antes hubiera reposado un monarca. Felipe II cumplió ese deseo y, tras investigar, descubrió que el centro geográfico de la península ibérica se encontraba justo donde hoy se levanta el monasterio. Sin embargo, aquella era considerada una “tierra maldita”, donde la peste había causado estragos y existía una cueva que los habitantes creían ser la “boca del infierno”. Convencido de que la fe podía vencer al mal, Felipe II decidió construir allí este majestuoso conjunto religioso.
Nuestros alumnos aprendieron también que el monasterio tiene forma de parrilla, en honor a San Lorenzo, mártir que murió asado en una de ellas, y cuya festividad se celebra el 10 de agosto. Aunque el edificio es enorme, Felipe II vivía en una zona muy sencilla con acceso directo a la basílica, reflejo de su profunda religiosidad.
Durante el recorrido, pudieron admirar obras de grandes artistas como El Bosco (un boceto a tamaño real del Jardín de las Delicias), Tiziano, Velázquez y Zurbarán. Descubrieron además que Felipe II fue un apasionado coleccionista, llegando a reunir más de 7.400 cruces y objetos religiosos.
Uno de los momentos que más les impresionó fue la visita al Panteón Real, donde descansan los reyes y reinas de España. Aprendieron cómo se distribuyen las tumbas: los monarcas más importantes en el centro, las reinas sin descendencia en otra zona y, en la cripta de los infantes, donde algún día reposarán los hijos y nietos de los actuales reyes.
También conocieron algunas anécdotas y leyendas del lugar. Por ejemplo, la del arquitecto Juan de Herrera, quien desafió al propio Felipe II al construir una cúpula sin columna central, demostrando con ingenio que la ciencia podía tener más razón que la autoridad. O la historia de la hostia consagrada que, según cuenta la tradición, sangró tras ser pisada, y que hoy se conserva escondida tras un cuadro en la basílica, solo visible dos veces al año.
Y, cómo no, se sorprendieron con una de las leyendas más famosas: durante la construcción apareció un perro negro al que los obreros consideraron enviado por el demonio para impedir las obras. Lo encadenaron en una torre, pero se decía que sus aullidos seguían oyéndose por las noches.
Fue una jornada muy especial, llena de historia, arte y misterio. Nuestros alumnos regresaron entusiasmados, habiendo aprendido no solo sobre el esplendor del Siglo de Oro español, sino también sobre la curiosidad, la fe y el ingenio que dieron forma a una de las joyas arquitectónicas más importantes de nuestro país.
Os dejamos la carpeta para que podáis ver algunas fotos de esta visita. PINCHA AQUÍ

